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domingo, 10 de febrero de 2013

Me García Márquez


Un día me plantee escribir un cuento, esto luego de haber leído a Márquez. Bueno, leído a medias porque se trataba de la transcripción de una de sus intervenciones en algún foro en el que, dicho sea de paso, discutía sobre la diferencia entre contar y escribir un cuento.
Lo anterior pudiera parecerles de nula importancia, razón tienen en creerlo, esto fue sólo para enmarcar la decisión de escribir un cuento como si lo contara.
Bien pues supongan ustedes, que hay una persona que vive de pedir limosna; diariamente ocupa un lugar en una esquina, situación que por mucho tiempo le redituaba lo necesario para vivir.
Entonces cierto día decide que quiere cambiar su forma de pedir dinero, se cansa de danzar entre carros y decide tocar de casa en casa.
Se encamina entonces a las fila de casas que se encuentran frente a sus ojos, toca la primera puerta y no tiene éxito, va a la segunda puerta y encuentra la misma suerte, ni un quinto.
Y así continúa durante algún tiempo sin que nadie le regale siquiera una moneda. Al fin decide que tocará una última puerta, esta vez si no tiene éxito abandonará la empresa; llama al timbre de la casa que ha escogido y por la ventana se asoma una viejecita, que le dice que con gusto le daría unos pesos, pero tiene el inconveniente de no encontrar su monedero. La pedigüeña se da media vuelta, pero antes de que pueda alejarse la viejecita la detiene pidiéndole que le ayude a buscar.
La joven (a comparación de quien se encuentra en el interior de la casa) duda un momento el aceptar la propuesta pero cansada y buscando no regresar a casa con las manos vacías accede y acompaña a la anciana hasta el interior de su vivienda en donde parece que ha ocurrido un desastre.
-Tú puedes buscar por aquí y yo iré por allá, procura dejar las cosas en orden para no volver a repetir la búsqueda.
Debo advertir que la razón por la que la primera señora se dedica a pedir dinero es que de esta manera se consigue con mucha más facilidad que trabajando o al menos eso pensaba, es mucho más cómodo estirar la mano y recibir que trabajar para obtener ingresos.
Bien para no darle tanta vuelta al principio la protagonista de mi historia no quería recoger nada, pero qué tan lejos u oculto podía estar el monedero de una ancianita, y con esa mentalidad recogió y recogió hasta dejar toda la casa limpia.
Creo que esta de más señalar que esta era la intención de la anciana desde un inicio, a ella nunca le gusto regalar dinero y siempre que veía a alguien con actitud campechana pidiendo que la gente que si trabaja comparta lo obtenido con holgazanes.
Finalmente cuando la ancianita vio su obra terminada salió de su escondite mostrando su monedero en lo alto ¡lo encontré!, gritó emocionada y a la pedigüeña se le iluminó el rostro, "toma cinco pesos para tu causa y 100 más por ayudarme a recoger.
Tampoco creo que deba acotar que la prediche profesional salió corriendo u refunfuñando de la casa, estaba indignada por tal tomadura de pelo.
Sin embargo a la siguiente semana la anciana recibió una visita poco peculiar una joven, solicitaba con mucho énfasis apoyarla en la búsqueda de su monedero. !El de la anciana eh!

viernes, 15 de abril de 2011

Síndrome de llamada perdida

Estar por un momento tranquilo y luego a la espectativa de tu entorno. Sólo porque has sentido que tu móvil ha recibido una llamada, buscas entre los bolsillos, la bolsa y su contenido, para darte cuenta, al revisarlo, que fue tu imaginación.
No es que me mantenga esperando tu llamada, pero siento que en cualquier momento podría ocurrir y el que no me diera cuenta sería fatal. Por eso mantengo el móvil en mis ansiosas manos, donde estaré segura que no se ha movido...
Dime, ¿es normal que suceda esto?, quise atribuirlo a una especie de ansiedad, pero ya no estoy segura, a veces trato de olvidarlo a propósito, pero termino regresando por él. Me es tan indispensable como respirar, y es odioso.
No puedo seguir de esta manera. Hoy por la mañana me levanté con la convicción de destrozarlo, terminar de una vez con el sufrimiento que me estoy haciendo y vaya que estaba decidida, pero decidiste detenerme, te dignaste a regalarme un saludo vía mensaje de texto y todo el valor que había conseguido se fue a la mierda.
Creo que va bien intencionado lo que haces, pero hasta aquí llego yo...estoy parada frente a la taza de vater, lo he dejado caer. ¿qué es ese sonido? cómo es que esto me sucede a mí... Por Dios que no he conseguido salvarlo....Irónico no, te lo dije y ahora jamás sabré si fuiste tú.
Creo que me siento mejor....
-Llevaba el inservible móvil en sus manos-

lunes, 31 de enero de 2011

El puente...

-Siempre pasa por aquí a la misma hora,
-¿Estás segura?,
-Te digo que sí.
-Es que ya llevamos un buen rato, si no llego a temprano me van a regañar.
-No te preocupes ayer lo vi y llevo varios días siguiéndolo tiene que pasar por aquí. Me gustaría preguntarle su nombre, ¿Cuántos años crees que tenga?
-Ay no sé, pero ya me estoy desesperando.
-El otro día venía con uno de sus amigos, parecía que platicaban sobre la escuela yo venía detrás de ellos y entonces el volteo, me sonrío y siguió platicando con su amigo.
-Te pusiste roja.
-Cállate, jejejeje
-Es un chavo muy guapo, pero no crees que ya te estás pasando con eso de seguirlo, si nos ve y se da cuenta.
-Estamos platicando, y si seguimos platicando no se va a dar cuenta, a parte no somos las únicas que estamos paradas en éste lugar, mira, voltea despistadamente.... que parte de despistadamente no entendiste.
-¡Lo siento!
-¡Me pones en vergüenza! ¿Te vio?
-No, creo que ni se dio cuenta.
-Bueno; ves no somos las únicas que estamos aquí
-¡Oh Dios!
-¿Qué?
-Allá viene. baja la voz
-Ja ja ja pero la que está gritando eres tú.
-shhh!... ¿Lo viste? volteo a verme, yo creo que le gusto.
....
-Ja ja ja Qué popular eres entre las niñas eh!
-¿Tienes mucho tiempo esperando?
-El suficiente, no te preocupes, ¿conoces a esas niñas?
-No sé, una de ellas camina siempre por aquí y me saluda de vez en vez
-Debemos cambiar de sitio, no quiero espantar tus conquistas.
-Siempre me ha gustado éste puente, aquí te di nuestro primer beso, ¿recuerdas?
-Ey, ey! que haces, matarás la ilusión, ¡Camina rompecorazones te sigo en un rato!
....
-¿No me digas que se fue con ella?
-No, al parecer sólo le pidió la hora ella se quedó.
-¡Bien vamonos!
....
-¿Qué estás tramando eh?
-Eres un chico muy guapo, las novias no te van.
-Estás loca, y por eso Te quiero
-!Te quiero!

domingo, 2 de enero de 2011

De la tonta a quién rompiste el corazón.

...y así sin más decidí dejar de pensarte, como quién decide dejar de fumar de tajo, sin explicaciones. Y entonces tomé todo lo que recibí de ti y lo envié por paquetería...a dónde ni yo lo sé, pero espero que a dónde sea que llegue pueda servir de algo.
Pero eso no bastó para que salieras de mi mente, entonces poco a poco tuve que comenzar a borrar cada caricia y beso que dejaste en mi piel, no resultó tan fácil deshacerme de eso, siento que aún quedan unas pocas que se esconden de mí. (hacen bien, estoy segura totalmente). Y para mi sorpresa aún no era suficiente. De los rincones de mi cama obligue a tu perfume a salir y de la ciudad decidí no usar más las calles, los puentes, las cafeterías, el cine. y me quedé sin un lugar a dónde ir porque siempre te llevé conmigo a cada lugar al que asistía, y toda la ropa que usaba para ti, todo lo que tocaste y las referencias con las que me hiciste sonreír, e intentándolo me di cuenta que cada cosa en mi casa guardaba una relación contigo.
Me deshice de todo, tiré el colchón en el que dormiste, los vestidos que compre para nuestras salidas, los zapatos, los perfumes, la televisión que vimos juntos, las películas y resultó gracioso porque al final descubrí que mi mundo giraba en torno a ti.
y estoy sola sin un peso, sin un trapo que cubra mi cuerpo, sin cama ni techo en dónde dormir, porque estúpidamente creí que librándome de todo lo que me ligara a un recuerdo tuyo me libraría de ti. Tengo un cigarro en mi mano, que me hace pensar que no te gustaba que fumase.
Me quedé sin nada y no funcionó. Aún pienso en ti....

lunes, 18 de octubre de 2010

The good Husband... XD

Llama mi atención lo atentas que pueden ser las personas en determinado momento; lo fácil que pueden acceder a ciertas cosas; y lo poco que luchan para conservar lo que consideran debe ser suyo. (de ellos).
Existen algunas excepciones, aquellos que se aferran a conservar lo que, aunque se ha ido, no pueden dejar ir.
Me levanté de la cama: el suelo frío, mis sandalias frías, la mente perdida en el único pensamiento de volver al cálido lecho que había abandonado; en la puerta, el cartero anunciando que había dejado el periódico a la puerta. ¡Por fin algo calientito!: las noticias.
Leer el periódico es otra forma de darte cuenta que todo es monótono. Mismas notas, mismos políticos implicados....más muertes, más pobreza, menos recursos naturales, más infernal es la ciudad en la que vives. Pero había algo singular, el título de una de esas notas policiacas hacía referencia a un programa de televisión. "The Good Husband"
La nota decía sobriamente.
"Despechado hombre decide entregar el corazón de su esposa al amante de ésta; ¡Literalmente!
Los hechos se dieron el pasado viernes; cuando un joven de mediana edad informó a las autoridades el haber recibido en una caja lo que parecía ser un corazón humano, las investigaciones guiaron a la policía hasta dar con el cuerpo de una joven, la cual fue identificada bajo el nombre de "..." y como principal sospechoso el aún esposo de ésta última.
La información que se tiene hasta el momento es la que da cuenta que al descubrir el marido la infidelidad de la hoy ocsicsa, decidió entonces asesinarla y extirparle el corazón, que posteriormente fue enviado al tercero en discordia.
El hoy sospechoso de homicidio declaró: Si ya no me pertenecía su corazón, no deseaba conservarlo."

Vaya que hay esposos buenos...y muy considerados en los deseos de sus amadas...
ah, también dejaré de comprar la edición de "El Escandaloso" leer ese tipo de notas, no trae ningun beneficio.
Bahe!

*Nota: La información mostrada es un hecho ficticio.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Aquél día

-Me hubiera gustado besarte aquella vez en el parque.
-Por qué no lo haces, aún estás a tiempo.
Y al abrir los ojos lo primero que vio fue que ella sobre él. La observó por unos segundos. No recordaba que hubiera sucedido de ese modo.
-No es aquí cuando te hablan tus amigas y te vas.
Se escuchó un grito a lo lejos.
-Soffy!!
Los dos voltearon avergonzados, era una posición algo comprometedora. Ella se sentó quedando de espaldas a él desconcertada volteo a verlo.
-Cómo es que?...No importa me voy.
Y antes de que ella pudiera levantarse él la acostó sobre sus piernas y le dijo:
-No, no sucederá otra vez. No te irás. Y la besó.
Cuando Soffy pudo incorporarse sus amigas ya no estaban. Ella estaba avergonzada.
-Nunca pensé que de verdad lo harías.
-Nunca has tenido ese sentimiento el cual te dice que si no haces algo, te arrepentirás.
-No sé de qué me hablas!
De pronto volteo frente a ella y sosteniéndole las manos le dijo seriamente.
-Te quiero, esta vez no te dejaré ir. Al decir ésto cerró los ojos en gesto de alivio
-A qué viene eso ahora. De que me sirve a mí que me quieras si te irás con ella.
Ahora el desconcertado era él cómo es que se encontraba en ese lugar y con esa mujer desconocida. y sin sentirlo pronunció una frase.
-Helena, entiende que todo esto es complicado....El teléfono interrumpió sus palabras, Leonardo sacó del bolsillo del su pantalón el móvil y contestó. Era Soffy hablaba con voz quebrada.
-Sé que no debo llamarte pero mi vuelo sale en unos momentos...ni siquiera sé porqué marqué tu número...Hasta siempre!
-Es ella Leonardo. reclamó Helena.
Leonardo no sabía lo qué pasaba actuaba por inercia. tomó las llaves de un auto (tal vez suyo) y trató de tranquilizar a Helena. pero le interesaba más saber de Soffy.
-Es la madre de mi hijo, no puedo simplemente...
Se dio cuenta de sus palabras....y salió sin decir más.
Condujo sin rumbo, (o al menos a él le parecía no llevar rumbo) luego de varios minutos pudo verla conduciendo frente a su auto.
se colocó en el carril de a lado tratando de hacer que ella lo viera. Esperaba que se detuviera para poder entender lo que estaba sucediendo. Pero Soffy al verlo aumentó la velocidad, y entonces él tomo la que consideró la peor decición desde aquel día en el parque. Comenzó a perseguirla y como en todos los relatos de persecuciones en un cruce sin que ella pudiera evitarlo una camioneta la envistió de lado, lanzando su auto contra el muro de contención.
Leonardo alcanzó a esquivar el desastre y en dónde pudo se detuvo a buscarla.
La sacó de entre los fierros retorcidos y llamó a la ambulancia.
-Sofía!, responde Sofía!!!
Sofía no respondió. Después de unas horas llegaron los equipos de rescate. y Helena también llegó. Ella estaba enojada, Leonardo no acaba de comprender lo que estaba sucediendo.
Helana tomó del brazo a Leonardo y trató de tranquilizarlo.
-No eres culpable, lo suyo había terminado hace tiempo.
-Lo nuestro....¿quién eres tú?
-Soy tu amante, y una tímida lágrima recorrió su mejilla. Ella la limpió con prisa casi con vergüenza.
Leonardo no escuchó más y se marchó del lugar. Vagó sin rumbo durante quién sabe cuanto tiempo. Hasta que llegó a un parque y se sentó en una de las bancas, era de madrugada y hacía frío, así que metió las manos en las bolsas de su saco. Dentro de una de ellas palpó un papel, lo sacó, estaba doblado, lo desplegó y leyó: "Ojalá nunca te hubieses atrevido a besarme aquél día en el parque; todo sería más fácil para los dos". Era la letra de Soffy.
En este punto la mente de Leonardo se encontraba más que confundida.
caminó hacia el parque, no estaba seguro de qué vida estaba viviendo, no sabía que tiempo. Al llegar al lugar dónde todo pasó "aquél día" lo único que deseaba era recostarse y dormir, o dejar de pensar, o desaparecer. Quería saber qué estaba pasando. Y tal como lo deseó comenzó a quedarse dormido.
Cuando despertó se encontraba dentro de una desconocida cama (o tal vez ya la conocía)
Helena estaba a su lado.
-Peresozo despertaste, hace unos minutos habló tu amiga Sofía. ¿Hay algo que tengas que decirme?
-Tengo que decirte que no entiendo nada.
-Leonardo, sé que la quisiste pero no te has puesto a pensar que tal vez haya una razón por la cual no estan juntos.
-Nunca has tenido la sensación de que aún sabiendo que te arrepentirás debes hacer las cosas. Dijo él de manera que parecía contestar sólo por contestar.
Sobre el buró se encontraba el papel que había visto antes lo desplegó para leer.
"siempre me pregunté que habría sido de los dos si te hubiera besado aquel día en el parque". Era la letra de Soffy.

miércoles, 23 de junio de 2010

Mary

Mary era una joven con un gran temor a las cucarachas, pero ella misma se convencía de ser valiente al ver una. Cosa que casi nunca funcionó.
Mary daba clases en un Kinder y pensaba para si "Debo ser valiente para darle un ejemplo a los niños". Pero en época de calor sufria, esos pequeños insecto desfilaban por los corredores, el patio, las ventana y algunas veces las azoteas.
Mary odiaba las cucarachas, pero odiaba más verlas volar.
Todo el mundo sabía sobre el tema de Mary y procuraban mantenerla alejada de un episodio. Mas bien lo hacán por ellos, nadie soportaba a Mary después de ver un animalito de esos.
No es que a Mary no le preocupara la situación, ya lo había intentado casi todo, enfrentar sus miedos, tomar sesiones de hipnosis, mantenerse en paz con sus rivales naturales, pero nada funcionó.
Así que decidió que sería mejor evitar encontrarse con alguna cucaracha. Era una especie de pacto que planeaba cumplir al pie de la letra.
Pero las cucarachas son traicioneras. O eso pensaba Mary "Seguramente en algún momento decidirán atacarme, espero estar preparada para todo"
Mary era una chica muy aseada y un día mientras se bañaba sucedió lo peor. Desgraciadamente para Mary ese día la toalla se quedó colgada en el perchero exterior. Y mientras trataba de enjuagarse la vio. Era una cucaracha que la veía con un maliciosa mirada. Mary trató de ignorar su presencia, pero como siempre y con cada cosa que intentaba, no funcionó.
La cucaracha la asechaba, la hizo subir a la taza de baño, la hizo rodear el perímetro del baño, ni las amenazas de Mary sirvieron cuando la cucaracha decidió atacar de frente, y Mary en su desesperación salió del baño sin nada que la cubriera.
Olvidé mencionar que Mary tenía mala suerte también y ese día en su casa había reunión familiar. Sus tíos , primos y demás parientes conocieron al fin su más escondido lunar.

martes, 23 de marzo de 2010

El sueño de quién debió ser una ave

De niño solía pedir a mi madre que me contrara cuentos. Gustaba de las historias en las que ella parecía ser la princesa, y soñaba algún día rescatarla de aquél dragón insistente que no dejaba de llevarla lejos. Me encantaba ver su cara al imaginar los castillos y la sonrisa que se le dibujaba al decir "...y vivieron felices por siempre".

Menciono esto por qué hubo un cuento que nunca entendí hasta hoy. Me lo contó el mismo día que mi padre dicidió tomar su maleta y no regresar.
Mamá estaba triste y para que pudiera sonreír le pedí me contara un cuento, limpiandose las lágirmas me dijo...

Sabías que existió una princesa que se suicidó dentro de su sueño.
Palabras muy fuertes para un niño, palabras sin sentido y sin significado, ¿por qué querría una princesa morir? las vidas llenas de lujos siempre me han parecido perfectas. Pero continuó con su relato.
Ella nunca fue perfecta, pero hubo un príncipe que la idealizó, la configuró de tal manera que ella debía no ser ella para hacerlo feliz. El príncipe amaba la imagen que había creado de esa princesa y no comprendía por qué de su forma de actuar, distinto a lo que había idealizado.

Al principio a la princesa no le resultó difícil mantenerlo contento, creía amarlo y le gustaba verlo sonreír, así que actuaba de acuerdo a la imagen que él le diseñó.

Es cómo si el príncipe se hubiera enamorado de la burja del cuento. Ella no era una bruja, pero debes entender la comparación.

Hasta ese momento yo pensaba que los cuentos siempre concluían con un final feliz y sin dolor, tal vez eso era, pero mi madre se esforzó por demostrarme que hasta lo que parece perfecto no lo es.

Creo, dijo mi madre al terminar de reflexionar su comparación. Creo que el problema nunca fue ella, de hecho el príncipe tampoco estuvo mal, sólo no vio más allá de lo que ella mostraba al exterior.

La princesa detestaba los modales, le gustaba vestirse de pantalón y en ocasiones se escondía para cabalgar por el campo. Cuando llegaba el príncipe, su esposo, ella tomaba sus vestidos e interpretaba el papel de una buena esposa....ella nunca fue mala...Y recuerdo que al mencionarlo escondió su rostro entre sus manos, a mi mamá le dolía el corazón, pero trataba de sonreír para mí.

Después de mucho tiempo, la princesa se comenzó a cansar de fingir y poco a poco comenzó a actuar como esa persona que había ocultado durante tanto tiempo...

Ángel prométeme que siempre verás más allá de lo que la gente muestra.

No soltaba su pañuelo...tuve ganas de pedirle que terminara el cuento. Sí no había de hacerle sonreír no tenía sentido que siguiera.

Ella debió ser libre como las aves, siempre lo deseo, pero eso fue algo que el príncipe nunca quizo comprender.
La princesa entonces, me dijo limpíando sus lágrimas nuevamente, comenzó a admirar a las aves y esto la ponía triste, hubo un día en que no pudo soportarlo más y enfermó de tristeza. Permanecía todo el día frente a la ventana suspirando al ver el cielo, después permanecía sentada viendo a la nada y casi al final pidió que su cama se acomodara de tal forma que tuviera vista al exterior....ya no miraba más por la ventana, pero la brisa le hacía sentir cerca del mundo exterior que siempre deseo conocer.

El príncipe preocupado por ella, habló con uno se sus consejeros y le pidió de favor trajera a las aves más exóticas de su reino, era un asunto que no podía realizar el príncipe pues tenía que atender asuntos importantes, a los que nunca faltó.
La habitacion de la princesa entonces comenzó a llenarse de aves de todo tipo, pero ni eso la hacía feliz ella sabía que eran aves enjauladas y de solo pensarlo se sentía entonces apresada y más triste al no tener la fuerza para liberar todas esas aves con las que pretendían hacerla sentir mejor.

Descubrió que la única forma de sentirse libre era cerrar los ojos e imaginar entre los cantos de las aves el mundo que siempre deseo, así que un día cerró los ojos y ya no despertó.
Sigue encerrada en su libertad.

La verdad es que jamás escuché el cuento completo, antes de que mi madre terminara la historia... yo me quedé dormido, pero me gusta pensar que debió concluir así... no quiero imaginar que la princesa en realidad si se suicidó

sábado, 20 de marzo de 2010

Cronos

-Eres tal como te recuerdo.....
la ilusión en su rostro se hizo evidente...él buscaba la respuesta...ella simplemente pudo sonreír.
-No recordaba tu voz....-fue lo único que ella amablemente pudo contestar, mientras ocultaba su rostro.
-Pensé que no vendrías, después de tanto tiempo las promesas son fáciles de olvidar. Y a pesar de todo aquí estás-
-Me siento como cuando todo comenzó...jamás pensé que sobreviviría todo este tiempo lejos de aquí.

La gente observaba maliciosamente a los ancianos que se retiraban tomados del brazo...maldiciendo a cronos por no poder detener el tiempo...y agradeciendole porque podrían morir en paz...

domingo, 13 de septiembre de 2009

No significa que te haya olvidado...

-Pero eso no significa que te haya olvidado...Fue lo último que dijiste y volviste con ella, ¿lo recuerdas?
-Y no lo he hecho, piensas que soy algún tipo de ser inmune a tu recuerdo, no conozco a nadie que pueda olvidar algo...tal vez finge no recordarlo, pero las cosas están presentes siempre y te lo prometí.
-Ja ja ja... oh mi teléfono suena.
Buscó su cel en la bolsa derecha de su pantalón y leyó el mensaje
-Ya debo volver...supongo que será la última vez que nos veamos, no es así.
-Nunca te dije porque lo hice, ¿verdad?
-No, nunca lo hiciste, pero nunca desee saberlo de cualquier modo...Sabes es algo que ahora me importa en lo absoluto.
-Por qué tú si puedes poner distancia entre los dos, yo lo intenté muchas veces y no lo logré.
-No lo sé no deseo saberlo. Sólo vine a recordarte tus promesas...lo que hoy sucede contigo no es mi asunto.
-Lo hice porque no podía olvidarte.
-Esa es una respuesta que yo no pedí. Pero tomaste una buena decisión, fue un modo muy sutil de decirme no te acerques. Mucho tiempo intenté que todo fuera igual, que fueras mi amigo como antes...pero tu indiferencia me lanzaba al vacío, y aún así no me rendía, hubo días en los que me sentía tonta tratando de buscar tu mirada y tu saludo. Pero cuando ella llegó todo fue más fácil...era lo que me hacía falta. Pusiste tierra de por medio, esta bien, esta vez fui yo... jaja que irónico, ¿no?
-Yo no la quiero
-Pero deberás cargar con ello tú solo, porque yo a él lo amo...y ahora me debo ir que él me espera.
-Pero eso no significa que te haya olvidado...
-Tampoco lo que yo hago significa que te he olvidado...te quiero y siempre te querré, pero ahora de una manera diferente...Estoy feliz por ella, te quiere mucho..
Bueno me tengo que ir...Sé feliz

martes, 11 de agosto de 2009

Invisible

Ya era hora de irse, pero la larga fila no la dejaría llegar a tiempo.
Reflexionaba en todas esas cosas que siempre pensó que sucederían y que le hacían feliz, al menos en su pensamiento. y de pronto una idea se le vino a la cabeza "Y si me viera con otro, ¿Cuál sería su reacción?, una voz la devolvió a la realidad, un joven detras de ella, "Disculpe es ésta la fila para hacer el cambio", "si, claro" respondió por inercia y siguió pensando,"Estas loca".
Al llegar su turno la señorita le devolvió la orden..."Creo que se equivocó de edificio, debe ir al que esta cerca de su casa".
Tal vez las señales eran más que evidentes, hoy no se verían, y mientras se disponía a cruzar la calle ensimismada, el joven de unos momentos atrás la detuvo "Señorita debe poner atención". Un carro pasó pitando frente a ella. Ella dio las gracias y siguió caminando.
El chico caminaba de su lado y ella lanzó una mirada curiosa, "me regresaron igual que a usted" dijo con una sonrisa en la cara.
Siguieron platicando mientras caminaban, ella parecía muy entretenida en la charla de él. De pronto una figura pasó a su lado. Ella la reconoció sin observar demasiado, era él. Él fingió no verla, pero la buscaba con la mirada, ella con una sonrisa en la cara lo saludó y volvió a la platica de su acompañante.
Le daba gusto que hoy él fuera invisible para ella

martes, 19 de mayo de 2009

LA FLAUTA

GRACIAS A CHVIS Y A ALEX, NOS VEMOS EL VIERNES

Vaya que llovió mucho aquel día, tanto que fui arrancada de mi hogar la torrencial agua me llevó hasta un pequeño estanque, en cual floté durante muchas horas esperando que mi cuerpo se hinchara y se pudriera.

Pero al final del día sentí su mano, me jalaba con insistencia hacía la orilla, un joven que luchaba por verme fuera de aquél lugar.
Me cargó y me llevó a su casa, como si hubiera encontrado un tesoro.
Todos los días me hacía una caricia como si viera en mí una gran joya, a veces entre sueños lo escuchaba repetir debes tener una hermosa voz.

Pasó mucho tiempo entusiasmado con mí ser, trabajaba sobre su mesa cortando y martillando, elaborando nuevas herramientas, a veces me dirigía una mirada y decía: esto te ayudará mucho. Yo no podía hacer más que mirarle y tratar de sonreír, aún no podía hablar.

Era frustrante observar que se esmeraba en lograr que yo volviera a la vida, y no poder ayudarle, quería mover mis brazos, gritar, quería que supiera que estaba presente, aunque a través de mi cuerpo no pudiera demostrarlo.
Una mañana la puerta se abrió temprano, había llegado un señor que cargaba a una señora que parecía haber sido fuerte.
-Debes ayudarla, se ha caído y ha perdido la voz, sé que es vieja y tal vez ya no haya nada que hacer, pero significa mucho para mí.
Aquél hombre parecía preocupado. Pero la señora se veía muy mal. Mi salvador la colocó a mi lado ella no estaba inmóvil, sólo se veía sin fuerzas, sin ganas de vivir.
A veces la oía hablar sola, muchos años había sufrido los maltratos de el joven que la trajo, no descansaba en días y a veces ni siquiera se preocupaba por ella, la dejaba dormir en cualquier parte mientras él se gastaba los pocos pesos que ella había conseguido para él.
Por un momento me pareció que eso sucedería conmigo. Sí, para que quería si al final terminaría abandonada y cansada cómo la señora de mi lado.
Entonces la vida ya no me importó, y mi cuerpo se comenzó a secar. Me estaba convenciendo que lo mismo pasaría conmigo. Y él entristeció. Ahora me miraba con lástima, como si estuviera a punto de perder algo grande, me hablaba y trataba de que no me diera por vencido pero ya me daba igual.
Aquella tarde tomó entre sus brazos a la anciana, y la llevó al bosque sobre su espalda, no regresó en mucho tiempo.
Cuando volvió arrojó sobre la mesa herramientas, material y a la señora, con dulzura le decía, esto dolerá, pero podrás salir de aquí después.
Me daba pena ver lo que veía pero no podía hacer más. Acomodaba partes, martillaba y cortaba, poco a poco lo entendí todo, él era diferente. Y tal vez ya era tarde para mí.
Cuando terminó con la anciana, me tomó entre sus brazos y me dijo, no te dejaré morir, sé que tienes una hermosa voz. Al igual que a la anciana me advirtió del dolor, pero en mi estado las quejas no se escucharían.
Trabajó en mí durante toda la noche hasta terminar su trabajo, cuando me sintió lista me llevó con la señora Guitarra, que se veía mejor, la señora me miró con curiosidad diciendo: Y dime pequeña que eres tú, no sé , aun no sé que soy yo pero él tenía razón, de verdad tengo una hermosa voz.

martes, 31 de marzo de 2009

ENCUENTRO

Se había quedado dormida frente a la computadora nuevamente. Estaba tan cansada de esperar que al despertar de nuevo apagó la computadora y salió a pensar un poco.
Siempre pasaba lo mismo, él prometía enviarle mensajes desde dónde estuviera. Todos los días decía “te juro que siempre estoy pensando en ti”.
Al salir de su casa, sintió un cosquilleo en la nuca, de esos que sólo las miradas intensas provocan, pero trató de no pensar en ello, al fin de cuentas si había salido a caminar era para no pensar. La noche era excelente como para que una persona se perdiera en sus reflexiones al ver la luna. Quedarse estático un momento y que el tiempo se perdiera en la luz que la atraía, que parecía tragarla por momentos.
- - -
Yo caminaba sin rumbo aquél día, y sin imaginarlo la encontré.
No me gusta seguir a las personas, pero ella me pareció tan interesante que no pude evitarlo, su forma de caminar me llamaba, me decía a gritos, sígueme. Y entonces le obedecí.
Tal vez ella notó mi presencia desde el primer momento, pero no me importaba, esa era mi intención que me notara, que supiera que no era de esas suposiciones que suele generar la paranoia nocturna.
Su cuerpo era perfecto, aún no puedo creer que en pocas miradas mi vida ya le perteneciera, tendría que ser mía. Esa noche descubrí que poseía sentimientos muy difíciles de comprender. Deseaba tenerla para mí.
- - -
Al principio unas lágrimas asomaron por sus ojos, pero ella les cortó el camino con sus manos, era tan orgullosa que no podía permitirse que alguien la viera llorar, ni siquiera confiaba sus tristezas, para que la imagen de su vida perfecta no se perdiera. Eso era lo que ella quería ser la mujer fuerte.
- - -
Traté de detenerme, por un momento me dí cuenta de que lo que hacía no estaba bien, no podía andar por las calles siguiendo a todas las chicas que llamaran mi atención, y mucho menos en el estado que reflejaba el rostro de ella. Seguramente…sí, estaba seguro que sufría por amor.

Ella se detuvo, ya no era una simple sensación, ella estaba segura de que la seguían, lo había notado tarde, había caminado sin rumbo y no sabía en qué lugar se encontraba. Pensó en no dar pistas de su desesperación, así que siguió caminando de manera relajada, por fin había logrado su objetivo. Dejar de pensar en él
- - -
Noté que aceleró el paso y eso me hizo reflexionar de nuevo, estaba seguro que la quería conocer, y no quería generarle una mala impresión de mí, así que fingí dar vuelta en uno de los callejones, me aseguré de que no notara mi presencia y continué con mi persecución.
- - -
Sin darse cuenta ella comenzaba a caminar más rápido, ahora ya estaba asustada, pero no podía detenerse debía caminar hasta encontrar un lugar seguro en el cual poder estar hasta que averiguara como regresar a su casa, pero sin darse cuenta comenzó a correr sin rumbo, ni siquiera ponía atención en su camino, hasta que chocó con él.
- - -
Tome el camino contrario, si seguía por esas calles seguramente la encontraría de frente, sería mi oportunidad de actuar, el camino era un poco largo y había poco tiempo, pues sus tacones me dieron la señal de que ahora corría. Comencé a correr entonces yo también, gire en unas cuantas calles y entonces la vi. Huyendo sin sentido y sin tener cuidado de su dirección. Disminuí la velocidad, ya era imposible detener nuestro encuentro….Pero de la nada una sombra apareció y ella se colapso contra la figura a la que le pertenecía…mi oportunidad había pasado….la vi abrazarlo y gritarle “Te extrañé”.

martes, 24 de marzo de 2009

Beso

Mientras el taxista se aseguraba por el espejo retrovisor que ningún carro lo siguiese.

Ella sostuvo mi mano, sus labios buscaron los míos y sucedió.

Estaba ebria, y el suceso no pareció tan significativo. Me desperté con el pensamiento de que todo había sido un sueño, una broma que me jugaba mi cerebro por haberlo ahogado en alcohol el día anterior.

Pero la imagen vino a mi mente de nuevo, sus labios y los míos estableciendo contacto.

Traté de negarlo, tal vez seria culpa del licor que nos hizo actuar un tanto imprudentes. Mi actitud comenzó a ser diferente, no dejaba de pensar en ello, no había día que no pensara que tal vez fui yo quién propició que las cosas pasaran de esa manera.

No me podía concentrar, el suceso me estaba volviendo loca, un simple beso que tal vez no fue tan importante para la persona que lo recibió, que quizá no significó nada, me estaba atormentando la cabeza día y noche.

A veces llegaba a sentir la mirada de esa persona. Tal vez me exigía cuentas por lo que sucedió.

Unos pocos días después del incidente. Decidí hacerle frente a la situación. Esperé el momento exacto de confesar mis sentimientos. Planeé mi estrategia durante todo un día me acercaría a ella y le aclararía lo que estaba pasando por mi mente. Si ella aceptaba mi sentir todo volvería a la normalidad, y si ella trataba de evadirme, lo tomaría como un error, como una acción que nunca debió ser llevada a cabo. Me causaría un poco de tristeza al principio, pero si esa era la situación también sabría enfrentarme a ella.

Ese día en especial me pareció muy largo, la campana se escuchaba cada vez en intervalos más grandes, el tiempo no transcurría en mi mente, la eternidad se convertía en horas y minutos. La jornada parecía no tener final.

Pero después de tan infernal espera, la vi entre la gente y me acerqué hacía dónde estaba, me armé de valor y entonces pude confesar lo que albergaba en mi alma….

-¡Perdón por haberte besado, estaba tan ebria que no me dí cuenta!

-No debes lamentarlo, fue lo mejor que me ha pasado.

Y entonces a pesar de que creía haber estado lista para cualquier respuesta, sentí como mi mente se sumergía en la confusión, pero antes de poder reaccionar, ya la estaba besando de nuevo.


domingo, 22 de febrero de 2009

Vida Para Lyd

Bien este es un pequeño cuento de Navidad que hice para la clase de español de mi hermano jeje
(espero que su maestra no lo lea) jaja

Vida para Lyd

Como todas las tardes esperaba que la manecilla de las horas llegara al dos para poder ser un poco libre, después de esa hora la puerta de entrada se abría y llegaba mamá y le dejaba ver un poco de ese mundo que ella no conocía.

Mamá la tomaba en sus brazos y la cargaba, generalmente le daba un beso y le preguntaba si sus deberes estaban hechos. Y ella siempre cumplía, era una niña con especial cuidado en sus responsabilidades, tomaba sus pastillas a la hora exacta, se inyectaba con admirable precisión cada que su garganta se cerraba. Y no temía a la muerte...

Sus padres en cambio vivían al borde del miedo, cada día temían abrir la puerta y encontrar el cuerpo inmóvil de Lydassel, por eso, casi no estaban en casa, no podían soportar verla en cada uno de sus ataques de alergia. Ella era tan delicada que hasta ellos eran un peligro si permanecían cerca.

Lydassel leía para conocer el mundo que jamás sería capaz de ver con sus ojos, imaginaba como eran esos grandes edificios que describían las historias, las grandes calles por las cuales se paseaba Sherlock Holmes, y se maravillaba al imaginar como funcionaban esas máquinas con las cuales se fabricaban los objetos que ella utilizaba cotidianamente.

Se pasaba horas viendo la televisión, miraba los comerciales con indiferencia y se peguntaba de que manera esos juguetes hacían felices a los niños.

Nochebuena llegaría y ella se la pasaba leyendo cuentos de navidad, y trataba entender su significado, pero descubrió que nadie podía describirlo. Parecía que esa fecha perdía significado a medida que pasaba el tiempo, la gente no recordaba el verdadero objeto de su festejo, entonces Lyd pensó darle un significado propio.

El sonido de la puerta siempre hacía que su corazón se acelerara, así que procuraba después de las dos, mantener una jeringa con medicamento cerca de ella, no quería que sus padres se asustaran como esa última vez, ella sabía cuidarse sola ahora.

Cuando sus padres llegaron ella corrió lo mas cuidadosamente posible para no causarse un ataque, abrazo a mamá y dio un beso a papá mientras trataba de sonreír, ya le dolía el pecho por el esfuerzo.

-Mami para esta navidad quiero salir al mundo. Puedo mami.

-Lydassel, tenemos que esperar el veredicto del doctor, sabes que no podemos ignorar sus indicaciones.

-Papi, sé que puedo…no quiero juguetes para navidad, quiero salir al mundo. Puedo pa’ dí que puedo

-Puedes, pero no debes, anda Lyd esperemos al Doctor y luego veremos.

-¡¡¡Esta bien!!!

Faltaba poco para navidad y ella conocía de antemano su condición, sabía que su corazón no era fuerte y que cualquier cosa que entrara en contacto con ella le podía provocar un episodio, pero quería creer que esta navidad conocería las calles, los edificios, y todo lo que los libros describían.

Fue a la cama con la esperanza de poder salir al exterior, estaba harta de la burbuja en la que la mantenían.

Papá la arropó y procuró que la habitación estuviera totalmente estéril, apagó la luz con cuidado y salió deseándole buenas noches y dulces sueños a su pequeña princesa.

Lyd durmió pensando en como sería el mundo….durmió…

En la madrugada creyó escuchar un sonido en la ventana, alguien la tocaba, salió de la cama, no sin antes calzarse sus pantuflas, se asomó y no vio nada, se sentó en su pequeña mesita de té y esperó que se repitiera el sonido pero se quedó dormida, poco tiempo después otro sonido la despertó, pero ahora venía de su puerta, alguien tocaba. Lyd se talló los ojos, acomodó sus sandalias y caminó hacía la puerta.

Cuando la abrió descubrió una pequeña lucecita, que se movía como invitándola a seguirla. Lydassel la siguió, no sin antes tomar del armario su bufanda y su abrigo, poner en el bolsillo sus pastillas y llevarse una jeringa, por si las dudas.

Salió por la ventana de la sala, la pequeña luz viajaba muy rápido y a momentos no podía seguirla, su respiración se dificultaba a cada paso, pero trataba de mantenerse, era su primera vez en el mundo, y de noche con tantas luces se sentía confundida y un poco mareada.

Caminó por las calles frías y oscuras hasta una pequeña puerta que se encontraba debajo de una escalera. La pequeña luz atravesó la puerta y Lyd lo dudó un poco, se encontraba casi congelada el vaho que salía de su boca era fácilmente visible a pesar de la oscuridad. Al cruzar la puerta Lyd se encontró en una habitación llena de televisores, en los cuales aparecían comerciales de todo tipo, anunciaban los mejores juguetes para navidad, las películas más tristes y de la nada escuchó una voz que le decía

-Para que quieres conocer un mundo corrompido, para que quieres convivir con el ser humano egoísta que vela sólo por sus intereses

Una voz de niño a la vez también le decía.

- En verdad quieres vivir en un mundo que se encuentra al borde del colapso

Lyd desde el momento que entró en aquel pequeño lugar sintió la hostilidad de los habitantes, no eran personas y mucho menos máquinas, eran todos aquellos sentimientos que se escondían por temor a ser cambiados para siempre.

- La navidad Lyd...Dime qué es la navidad- Pregunto la primera voz que había oído.

- Navidad…es la época del año en que más juguetes recibo, son las fechas en que mis padres pasan más tiempo conmigo, y en las que recuerdo que no puedo conocer el exterior

- Niña tonta, por personas como tú, mis hermanos y yo hemos huido del mundo y nos hemos escondido en este sucio lugar

- ¿Quién me trajo?

- Esperanza, la luz que aún brilla. Pero no sé porque te eligió a ti, eres despreciable. Tienes una audiencia con fe en poco tiempo y debes pedir un deseo es tu paga por traer de vuelta a esperanza, después de esto te irás sin recordar más

Lyd no entendió el significado de todas las palabras que aquél pequeño pronunció, no podía comprender porque los seres humanos estaban destruyendo su mundo y por que ella había llegado a ese lugar.

Al poco tiempo de estar allí la pasaron a una habitación llena de monitores dónde unos pequeños hombrecillos monitoreaban todo lo que hacía la gente. Otro pequeño niño le preguntó entonces

- Con qué quieres conocer el mundo, míralo he ahí la creación del hombre,

En las monitores se transmitía todos aquellos momentos vergonzosos para el hombre, las guerras, la hambruna, el terrorismo, los ataques a la libertad, las manifestaciones, los asesinatos, violaciones, asaltos suicidios…

- Este no es el mundo que describen los cuentos no puede ser posible que el mundo sea un lugar tan horrible

- Este es el mundo pequeña, es el mundo que nadie quiere voltear a ver

- No, dejen de decir eso. El mundo es un lugar hermoso- replicaba la pequeña Lyd con lágrimas en los ojos.

- Sé que también querías saber el verdadero significado de la navidad, pero antes quiero que veas en lo que se ha convertido.

Desde esos pequeños monitores, comenzaron a transmitirse un sinfín de anuncios y propaganda, que anunciaban lugares, regalos caros, juguetes inútiles, en todos los idiomas y de todos los países.

- Actualmente este es el significado de la navidad pequeña Lyd.

- Ya me había dado cuenta- respondió ella- descubrí que no significa nada, para nadie, es sólo una fecha en la que se pueden regalar objetos sin verdadero valor.

- ¡¡Ah!!. ¡Pero sí tiene un significado, Lyd!

- Yo… sí es tan horrible como lo que he visto no quiero conocerlo, quiero regresar a casa.

- Mira allí Lyd- le decía fe mientras le mostraba un monitor- él dio la vida por redimir los pecados del hombre y ustedes no han cambiado, él nació en esa fecha que todos llaman Navidad ¿Quieres pedir ahora tu deseo?... pero te advierto que debes dar algo a cambio.

- Yo…yo…¡quiero que el mundo cambie! Que la gente se dé cuenta que navidad no es una fecha para regalarse algo bonito. Deseo que el mundo no piense que en esa fecha puede redimir sus pecados. Deseo que sepan que aún sin cientos de adornos la navidad puede ser especial si llevan su significado en el corazón.

Los monitores se apagaron y después de un momento de silencio comenzaron a aparecer imágenes en las cuales se veían personas disfrutando momentos juntos y realizando buenas acciones.

- ¿Crees que el mundo se dé cuenta Lyd? ¿No consideras que es algo tarde?

- No… sé que el mundo se dará cuenta. Eso es lo que deseo.

- ¿Y el preció?… ¿Qué darás a cambio?

- Mi vida…

- ¡Trato hecho!…

El pequeño niño había cerrado el trato con Lydassel ella debía regresar a casa para entregar su vida a cambio de que el mundo conociera el verdadero significado de la navidad.

- Esperanza- gritó fe llamándola- lleva a esta niña a su casa y toma su vida.

Lydassel y la pequeña luz de la esperanza recorrieron entonces todos los lugares por los que habían pasado, era cansado para Lyd. Hacía un esfuerzo enorme al caminar con tanto frío, su corazón tal vez no soportaría.

Por fin llego a su casa y esperanza le regalo un beso, la arropó y le dijo con una dulce voz.

- Mientras duermes tomaré tu vida.

- Llévatela- dijo Lyd.

Al día siguiente, navidad, los padres de Lyd estaban entusiasmados, la noche anterior el doctor había dado de alta a la pequeña, su transplante de corazón había sido un éxito. Pero al entrar en la habitación de su pequeño ángel descubrieron un cuerpo inmóvil. Lyd había muerto.

Quizá nunca nadie entienda el verdadero significado de la navidad. Pero Lydassel dio su vida para que así fuera.

SOÑÉ QUE...

Despertó después de aquella horrible pesadilla, jamás habría sido capaz de pensarlo, mucho menos de hacerlo pero parecía tan real que le intrigaba conocer la razón de su sueño. El día pintaba para ser grandioso pero él presentía que algo en su vida cambiaría y dejaría su inocencia en esa mañana maravillosa para dar el paso a un nuevo él. Perdido en la penumbra de su corazón, tardío ante una sonrisa miró con detalle a lo lejos el hermoso paisaje que le rodeaba, sin miedo se calzó sus viejos zapatos sepia, levantó la frente y dio tres pasos hacia delante.
Mientras salía de su casa, el pecho le dolía por los excitados latidos de su corazón, por la emoción desplegada ante la tenue luz de la mañana, cuando la emoción fue demasiada no resistió las ganas de correr y gritar, con tal de expresar la desbordante emoción que nacía en él, no sabía porque, pero sabía que sería un día especial.
Corría absorbido por la emoción cuando pasó... la veía a lo lejos, nunca había sentido lo mismo al verla, se había resignado a soñarla simplemente, pero sin lugar a dudas era ella, la mujer de sus sueños parada frente a un aparador.
Ella ni lo sintió, era tan distante de la realidad como la luna lo es del sol, mientras él se quemaba al imaginar su voz. Llanto intacto se volvieron sus ojos, quebrados por aquella belleza, una sonrisa a fuerza resopló en su rostro.
La brisa pegaba fuertemente en su cuerpo, como tratando de recordarle que estaba vivo, que estaba allí allí en ese momento, que él era la persona con la que había soñado siempre. Aquella escena era como una pintura, detenida en el tiempo.
Sus labios se movieron. En aquel momento murmuró algo al viento y ella lo escuchó, sus ojos se abrieron de tal manera que parecían desorbitarse. La joven un poco asustada se encaminó rápidamente en sentido contrario al muchacho y este se derrumbó al instante, pensó que nunca más podría tener una oportunidad como esa... tenerla tan cerca.
De pronto ella rodeó su cuerpo con sus brazos penetrando la esencia de su cuerpo en él. El tiempo se detuvo, el sol se apagó, murió para dejar nacer al sol agua, dónde habita el pez dorado. En esos instantes él creyó estar soñando, pero cuando ella se acercó a su oído y murmuró algunas palabras, supo que era real, él no sabía como había regresado, no le importaba, sólo disfrutaba aquel momento, dónde ella lo abrazaba por la espalda y murmuraba.
-¡Aldo yo también te quiero!...
FIN

sábado, 10 de mayo de 2008

EL CAMINO DEL ALMA

Erase que se era un chámaco que desde muy pequeño gustaba de la aventura y de comer muchos dulces, su vida parecía normal, pero detrás de su cara inocente escondía un gran pesar como muchas personas, había cometido un pecado y sabía que algún día tenía que pagar por el. Nadie que lo conociera imaginaría que el pobre huérfano había asesinado sin remordimiento a sus familia. Pero ahora se arrepentía, ese orfanato era lo peor que le había pasado en la vida, aunque el simulaba que era feliz.

Solía platicar frecuentemente con los fantasmas de la naturaleza y por eso muchos le temían, aunque otros de sus compañeros le daban regalos y en ocasiones trataban de entablar una amistad con él, pero siempre se resistía. No es que no quisiera tener amigo, sino que con los humanos no se sentía cómodo, gustaba mas de pasar el tiempo en el bosque con las criatura, ellas le proporcionaban paz y le otorgaban una fuerza mágica que le hacía sentirse vivo, su vida parecía cobrar sentido. Hasta que entre la tiniebla apareció algo que no parecía tener forma alguna, era como él mismo esta criatura le dijo "come una quimera porque no tiene forma." nunca había visto una criatura que se le asemejara.

Era la criatura más hermosa y grotesca que jamás había visto y al momento en que se vio reflejado en sus ojos grises quedó paralizado, hasta que la misma criatura que le provoco tantas sensaciones en un segundo volvió a decir "soy sin razón, un recuerdo, claro y oscuro como tu vida", el joven no entendió muy bien lo que eso significaba y luego de unos segundos el espectro desapareció dejándole una marca en la palma de la mano.



Ese día por la noche soñó de nuevo a aquel ser. Lo que más le intrigaba era el significado de sus palabras y en su cabeza resonaban una ves más "soy sin razón, un recuerdo claro y oscuro como tu vida"

La marca era igual al símbolo real que utilizaban todos en palacio así que preparó un ligero equipaje y partió al amanecer, despertó en la alcoba real, salió de su recamara, abrió la puerta principal y desapareció en la mente del niño que lo imagnaba.