jueves 19 de enero de 2012

Como Nunca

Quisiera decir más que un simple feliz cumpleaños, ser original y demostrar que en verdad me alegra que compartas con nosotros, (conmigo)un año más de vida, una vuelta al sol.
Quisiera no usar las felicitaciones ya usadas, recicladas, apr(h)endidas; porque ya no saben igual. Y que, si vienen de mí, tienen cierto sazón a reproche.
Quisiera compensarte todos los daños y entregarte a ti todo aquello que tú has puesto a mis pies, el sol, la luna, Tu vida, paciencia, perdón.
Quisiera demostrarte que en 6 años lo has sido todo para mí y sin embargo muchas veces te hecho sentir que no eres nada.
Quisíera, quisiera; y sin embargo aquí van de nuevo los trillados y ya conocidos.

Feliz Cumpleaños,
Feliz año más de vida
Feliz año menos, también.....

viernes 25 de noviembre de 2011

Kaze no Machi he

Sí, alguna vez lo dije. Lo practicaba con el viento y estaba dispuesta a que lo escucharas claramente; pero nunca estuve tan segura como cuando quise gritarselo a ese desconocido, al intruso que llegó para arruinar tú vida y darle un poco de luz a la mía, media luz más bien. La experiencia me dejó algo ciega.
Pero por diversas circunstancias nunca lo escucharon, claro que lo he dicho, pregúntale al viento, él es el que se ha encargado de borrar toda evidencia. La hablada, la que lleva mi voz; la escrita la he destruido yo, no tiene caso atesorar palabras que ya no tienen dueño.
Sí, claro que lo he dicho pregúntale al viento...

miércoles 23 de noviembre de 2011

Pensé ignorar mis sentimientos de necesidad, pero sin rodeos, me fue imposible no extrañarse, no soñarte, me fue imposible no crear falsas ilusiones sobre un futuro que veía distante, pero en el que me emocionada pensar y que deseaba de todo corazón algún dia sucediese.
De ninguna manera pretendo con esto ser la victima, lamento que pensé sentías lo mismo y que estarias allí cada que lo pidiera.
Necesito que sepas que me arrepiento de cada palabra hiriente que salió de mí, buscaba una forma de aliviar la frustración de sentir que te perdí.
Me siento tan pendeja porque desearía poder decirte ésto de frente, pero soy tan cobarde y temo tanto tú rechazo que no me atrevo siquiera a hacerlo llegar de forma más directa.
Ya sé que me odias, lo dejaste muy claro.

Sólo necesito desahogarme; todo pasará muy pronto.

Te amo, pero no te preocupes será la última vez que te moleste así.